Entre las ceremonias más impactantes de los Oficios de Semana Santa que se celebraban en la Catedral de Sevilla, se encontraba la llamada ceremonia de la «Santa Seña» o de la «Ostentación de la Bandera».
Dicha ceremonia tenía lugar en el Altar Mayor, y en ella se tremolaba una bandera sobre todo el cabildo. La «seña» era una bandera de color negro con una cruz roja. Este acto religioso se toma de la costumbre por la que cuando moría algún capitán relevante por su demostrado valor, se enarbolaba la bandera con la que había conseguido alguna victoria de importancia. Con los soldados postrados en tierra, uno de los mandos extendía sobre ellos la bandera en señal de luto y respeto.
Este simbolismo lo hizo propio la Iglesia, tomando los colores negro (fondo) y rojo (cruz), en señal de la muerte (negro) y la sangre de Cristo (rojo). La ceremonia se celebraba en la Catedral, concretamente en el Altar Mayor. Donde todo el Cabildo presente se arrodillaba y se cantaba el himno «Vexilla Regis», se sacaba la bandera negra y roja que era tremolada por un religioso. Este acto se celebraba varias veces, víspera del Sábado y el Domingo de Pasión, Sábado de Gloria, Domingo de Ramos y Miércoles Santo. Como eran cinco los días, se recordaba las cinco edades en las que estuvo el mundo sin conocimiento de el Señor (de Adán a Noé, de Noé a Abraham, de Abraham a Moisés, de Moisés a David, y de David al nacimiento de Jesús). Según expertos en la materia, las Hermandades adoptaron el uso de la bandera como insignia para sus cortejos procesionales, de la liturgia de la Catedral.

Fuente bibliográfica:
-Leyendas tradiciones y curiosidades históricas de la Semana Santa de Sevilla (Vicente Rus Herrera y Federico García de la Concha).

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