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La Iglesia de San Pedro de Alcántara

En el número 9 de la Calle Cervantes, se encuentra la Iglesia de San Pedro de Alcántara. Formaba parte del antiguo convento franciscano fundado en esta zona en 1649, en unas dependencias pertenecientes a los Marqueses de Valencina. En octubre de 1666, fue inaugurada esta iglesia, comenzando un período de prosperidad para esta orden, que se vería enriquecido con la llegada de los frailes del Convento de San Diego, ya en el siglo XVIII.

La invasión Napoleónica exclaustró a los frailes pasando el edificio a ser un hospital, un uso que duró poco en el tiempo, ya que en 1813 regresan sus primitivos habitantes. Sin embargo, la Desamortización cerró el convento de nuevo en 1835, quedando sin uso hasta finales de siglo cuando de nuevo aparece una comunidad religiosa, aunque en este caso, femenina, las Esclavas del Sagrado Corazón de María.

 Para acceder a este maravilloso tesoro barroco, debemos hacerlo por el portalón que se encuentra anexo a las dependencias de la Orden Tercera Franciscana. Una vez dentro del atrio, a la derecha se encuentra la Capillita de la orden y, de frente, la puerta que conduce a la Iglesia de San Pedro de Alcántara.

La iglesia mantiene gran parte de su decoración original tanto en retablos como en pinturas murales al temple, en las que vemos diferentes escenas relativas a la Orden Franciscana. Del siglo XIX, son el baldaquino del presbiterio, y los azulejos que decoran los zócalos de nave y transepto, diseñados por José Gestoso, el gran artífice de la recuperación de las técnicas tradicionales de la artesanía sevillana.

Varios retablos decoran la nave principal de la iglesia y la zona del transepto donde nos encontramos las imágenes de San José a un lado y la Virgen al otro. Los símbolos de los franciscanos están bien presentes en la decoración, como las cinco llagas y los brazos de Cristo y San Francisco cruzados sobre la Cruz que podemos ver en las pechinas de la cúpula. Una iglesia especialmente oscura, como demuestran los dos únicos accesos de luz que existen en las paredes del transepto.

La bóveda de cañón con lunetos nos lleva hasta la zona del coro, muy original por su carácter mixtilíneo que se abre hacia la nave, dándole un movimiento y dinamismo al sotocoro, decorado a su vez con pinturas murales y retablos. Maravillosas, también, las lámparas de altar que recuerdan a las coronas votivas de los reyes visigodos.

Desde 2023, la iglesia está desacralizada, debido a la marcha de la Comunidad de Hermanas religiosas de las Esclavas del Sagrado Corazón.

El templo se abre para conciertos y visitas guiadas.

Fuentes bibliográficas:

-Sevilla. El casco antiguo. Historia, arte, y urbanismo (Diego Cardoso Bueno)

-Iglesias de Sevilla (Manuel Jesús Roldán)

-visitarsevilla.com

-culturadesevilla.blogspot.com

-diariodesevilla.es

-archisevilla.org

-leyendasdesevilla.blogspot.com

-abc.es/sevilla

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