El Convento de las Hermanas de la Cruz se encuentra en la Calle Santa Ángela número 4. En el siglo XIX, fue la residencia del poeta Fernando Villalón, ya que la casa era propiedad de sus padres, los Condes de Miraflores de los Ángeles. Anteriormente, en el siglo XVIII, fue el domicilio donde vivió la Familia Alcázar. Entre cuyos integrantes destacó el poeta Rafael de Alcázar. En cuanto al edificio, se compone de tres plantas incluyendo la baja. La fachada está completamente encalada, destacando un azulejo de María Santísima de la Amargura, y la puerta de acceso al cenobio labrada en piedra. Una vez ubicados en el vestíbulo de entrada, hay dos azulejos en los que aparecen la Esperanza Macarena y el Señor de la Salud de la Hermandad de los Gitanos. A continuación del vestíbulo, hay un recibidor que nos lleva a diversas estancias conventuales. A la izquierda, hay un espacio en el que se venden aceites y recuerdos de Madre Angelita. De frente, se encuentra un patio. Mientras que hacia la derecha nos dirigimos hasta la Capilla, camino en el que encontramos dos pinturas. Una, de Dubé de Luque, en la que vemos a Santa Ángela de la Cruz, y que presidió su beatificación el 5 de Noviembre de 1982. Y otra de Madre María de la Purísima. Llegamos a la Capilla. Es pequeña y rectangular, con arcos de medio punto adornados en sus arranques por yeserías. Preside el altar principal, de estilo barroco, la talla de la Virgen de la Salud procedente de la Iglesia de Santa Lucía, en la que Santa Ángela recibió el Sacramento del Bautismo. A los pies de dicha imagen mariana, se encuentra la urna en la que reposa el cuerpo de Santa Ángela de la Cruz. A la derecha, según miramos el altar de la Virgen, está el sepulcro en el que están los restos de Madre María de la Purísima. Desde el recibidor que hemos mencionado anteriormente, se puede acceder a los patios interiores. En el primero de ellos, hay un retablo cerámico en el que aparece Madre Angelita, pintado en la década de los años 40 del siglo pasado por José Macías, y fabricado por Mensaque. Desde este patio, y atravesando una galería cubierta, llegamos al segundo patio. En la galería hay un lienzo de una Inmaculada y la talla de un Crucificado de tamaño natural. En cuanto al claustro principal, tiene forma cuadrada con galerías en la planta baja con arcos de medio punto sobre columnas de mármol. La planta superior se compone de galerías cerradas por ventanales. Las galerías inferiores presentan techos de madera, mientras que el centro del claustro lo ocupa una fuente de mármol blanco rematada por una cruz de forja. En una de las esquinas del claustro se encuentra la bajada a la cripta del Convento.

Fuentes bibliográficas:
-Sevilla. El casco antiguo. Historia, arte, y urbanismo (Diego Cardoso Bueno).
leyendasdesevilla.blogspot.com

Deje su comentario

comments