Palacio, cárcel y convento. Pese a su humilde escala y a su desnudez artística, pocos edificios presentan en Sevilla un pasado edilicio tan variado e intenso como el que desvelan estas páginas.

Estamos ante un palacio tardío del Renacimiento sevillano, la única huella que ha quedado en la ciudad de la estirpe de Colón, los Duques de Veragua y de la Vega. Ante una cárcel secreta de la Inquisición hispalense, que alquiló y a punto estuvo de comprar el edificio, y ante un convento de dominicas descalzas, bastión del Barroco y la Contrarreforma, fundado por la venerable Madre Dorotea, a la que retrató Murillo para impulsar un expediente de santidad que no concedió el Vaticano.

Pese a ello, un velo de olvido cayó en la contemporaneidad sobre el edificio, que no computa, en las guías actuales, ni como palacio ni como cárcel, y apenas figura en los repertorios conventuales. La ocupación conventual durante más de tres siglos, entre 1635 y 1970, ha marcado la vida del solar, y como tal ha pasado a la historia de Sevilla. Vinculado a personajes como la Madre Dorotea, el poeta Juan de Salinas, o el arquitecto Diego Antonio Díaz, que proyectó su nueva iglesia en el siglo XVIII.

El autor de este interesante libro es Nicolás Ramírez Moreno. Siendo editado en 2017 por la Diputación de Sevilla.

 

Los temas que vamos a poder encontrar en la obra son los siguientes:

-Palacio, cárcel y convento.

-Lápidas conventuales.

-La monja y el poeta.

-Ilustraciones.

-Fuentes archivísticas, bibliográficas y documentales.

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